
¿Qué infoproductos se venden más?
En 30 segundos
No existe un ranking fiable de los infoproductos más vendidos, porque lo que se vende no es un formato. Se venden los que prometen un cambio concreto en la vida de quien compra, no parecen uno más del montón y acompañan hasta el resultado en lugar de dejar al alumno solo con un temario.
- Escribe el cambio, no el medio: qué es distinto en la vida del cliente al terminar.
- Compárate con lo que ya hay: si tu oferta se parece a las demás, competirás por precio.
- Elige el formato por el resultado: acompañamiento en grupo si el cambio necesita corrección; curso suelto solo si basta con la información.
- Valida antes de producir: vende las primeras plazas y deja que el mercado te confirme la promesa.
Imagina esta escena. Buscas qué infoproductos se venden más. Abres varios artículos y todos te dan la misma lista: ebooks, cursos online, plantillas, membresías, audios.
Si eligieras el ebook porque sale primero y parece fácil, lo escribirías, lo pondrías a la venta y no se movería.
No habrías fallado al elegir el formato. Habrías fallado al creer que el formato era lo que se vendía.
Hemos ayudado a más de 50 infoproductores a salir del caos operativo con sistemas, y es una pregunta que me hacen en llamadas. Aquí no te voy a dar otra lista de formatos. Te cuento qué hace que un infoproducto se venda y otro igual no, con lo que veo en llamadas reales. Cuando un ejemplo es inventado, te lo digo.
¿Cuáles son los infoproductos más vendidos? Nadie tiene ese ranking
Te ponen el ebook delante y te hacen creer que ahí está la venta. No está. El mismo ebook se vende en un nicho y se queda muerto en otro. Y esas listas no enseñan de dónde sale el orden: la única que cita datos los saca de una plataforma que vive de que vendas esos formatos.
La pregunta útil no es qué se vende más. Es esta: ¿por qué se vende uno y no otro que parece igual?
Estas son las tres cosas que miro en una oferta que vende:
- Prometen un cambio concreto, no un tema ni un temario.
- No parecen uno más: quien las ve entiende en segundos por qué son distintas.
- Tienen el formato que pide el resultado: si hace falta que alguien te corrija, hay alguien que corrige.
Fíjate en que ninguna habla de ebook, curso o plantilla. El formato es el envoltorio. Lo que se compra va dentro.
Haz esta prueba ahora, antes de seguir leyendo. Coge tu oferta y tápale el formato: quita «ebook», «curso» o «programa». Lee lo que queda. Si no queda un cambio concreto para una persona concreta, ya sabes por qué no se vende. Las tres secciones siguientes te dicen cómo arreglarlo.
Si buscas un tema con demanda, lo tienes en cómo elegir nicho para un infoproducto. Aquí parto de que ya tienes un problema que resolver.

¿Qué se compra de verdad? Un cambio, no el medio
Te pongo un ejemplo del fitness. La gente está cansada de ver abdominales en cada anuncio. Lo que quiere es sentirse distinta: tener energía, verse bien, dejar de pelearse con la comida.
Se lo expliqué así a un cliente de ese sector: «Ahí no se vende una dieta y un plan de entrenamiento: algo que se vende es un cambio de vida».
Ahí no se vende una dieta y un plan de entrenamiento: algo que se vende es un cambio de vida.
Jonathan Alef
La dieta y el plan son el medio. Son necesarios, pero nadie los compra por ellos mismos. Se compra lo que pasa después.
Y no hace falta que vendas fitness para verlo. Nadie quiere un curso de inglés: quiere hacer la entrevista de trabajo sin bloquearse. Nadie quiere unas plantillas de contenido: quiere dejar de pasar el domingo pensando qué publicar.
Y aquí está la diferencia de fondo entre un producto barato y uno con acompañamiento. Lo resumí una vez así: «En el low ticket la gente compra información, en un high ticket la gente compra transformación». Las dos cosas se venden. Pero si tu oferta solo describe la información, compite con todo lo que hay gratis en internet.
Antes de grabar nada, quítale el nombre al producto y hazle estas preguntas a lo que queda:
- ¿Tu promesa describe el medio o el cambio? «Plan de entrenamiento semanal» es el medio. «Llegar al verano con energía» es el cambio.
- ¿Lo diría tu cliente con sus palabras? Si suena a ficha técnica, no lo reconocerá como suyo.
- ¿Se puede comprobar? Un cambio concreto se nota: la persona sabe si lo ha conseguido o no.
- ¿Duele no tenerlo hoy? Si el cambio puede esperar un año, nadie paga por él esta semana.
Si fallas en la primera, da igual el formato que elijas. Venderás un medio, y los medios se comparan por precio.
¿Por qué un buen infoproducto no se vende? Porque parece uno más
Puedes tener una promesa clara y aun así no vender. Lo he visto en llamadas: el contenido es bueno, el profesional sabe lo que hace y la oferta no se mueve.
Cuando miras la oferta junto a las de al lado, entiendes por qué. Se parecen demasiado.
Lo expliqué así en una sesión: «Hay muchas ofertas y el usuario no sabe cuál escoger, y entonces las ofertas se vuelven un commodity y lo único que hacen es irse con el más barato».
Las ofertas se vuelven un commodity y lo único que hacen es irse con el más barato.
Jonathan Alef
Cuando todas las ofertas parecen iguales, gana la más barata. Y bajar tu precio no te saca de ahí: te mete más adentro.
Esto es lo que reviso en una oferta para que se distinga:
- Para quién exactamente. No «emprendedores», sino una persona con una situación concreta que se reconoce al leerla.
- El cambio en una frase, con un plazo realista o un punto de llegada que se pueda ver.
- Cómo llegas tú ahí. Tu forma de hacerlo, con sus pasos y su orden. Si cualquiera podría haberla escrito, no te diferencia.
- Qué pasa cuando el alumno se atasca. Aquí se separan las ofertas: unas lo dejan solo y otras tienen a alguien que corrige.
- Pruebas reales. Casos de gente que ya ha llegado. Mejor pocos y reales que muchos inventados.
Si tu oferta cumple las cinco, el precio deja de ser lo único que el cliente puede comparar.
Una oferta que se confunde con las demás (ejemplo)
«Curso completo de nutrición: 10 módulos, recetas y plan semanal.»
Una oferta que se distingue (ejemplo)
«Para madres que vuelven a trabajar tras la baja: recupera energía y organiza tus comidas sin pelearte con ellas, con revisión semanal de tu menú en grupo.»
La primera podría venderla cualquiera. La segunda le habla a una persona y le dice qué pasa cuando se atasca. Ambos textos son inventados, para que veas la diferencia.

¿Curso suelto o acompañamiento en grupo?
Aquí entra el formato, pero no como en las listas. La pregunta no es «¿ebook o curso?». Es ¿el cambio que prometes se consigue solo con información o necesita que alguien corrija?
Si basta con la información, un curso grabado o una guía funcionan: el alumno lo ve, lo hace y ya está.
Si el cambio exige práctica, errores y ajustes, el curso suelto se queda corto. El alumno se atasca a mitad de camino y nadie lo saca de ahí. Ahí no se vende información, se vende que alguien te lleve hasta el resultado.
El problema es que el acompañamiento, mal planteado, te come la agenda. Si cada alumno nuevo son más horas tuyas, tu negocio tiene techo. Por eso prefiero el formato en grupo: una llamada común para resolver dudas, una comunidad para lo que surge entre sesión y sesión, y el uno a uno solo donde más aporta.
Lo expliqué así en una llamada sobre un programa en grupo: «Ahí podemos meter (…) toda la gente que queramos y vuestras horas van a ser las mismas».
Ahí podemos meter (…) toda la gente que queramos y vuestras horas van a ser las mismas.
Jonathan Alef
Esa es la diferencia que ninguna lista de formatos te cuenta.
Así lo ordeno yo:
- Curso suelto o guía: cuando el cambio es pequeño y basta con la información. Se vende barato y no lleva tu tiempo.
- Programa en grupo: cuando el cambio necesita corrección. Llamadas comunes, comunidad y entregables. Atiendes a más gente con las mismas horas.
- Uno a uno: como opción premium, o al arrancar, cuando el cliente necesita que le desatasques rápido. No como base del negocio.
Cómo diseñar ese programa por dentro, con sus fases y sus entregables, lo tienes en cómo crear un programa de coaching que se venda.
¿Cuál es el producto más rentable para vender?
Para mí, el más rentable no es el que más vende. Es el que vende sin que cada venta te cueste más horas. Compáralos por cuatro cosas: margen, tráfico que necesitan, soporte que piden y horas tuyas.
Un ebook barato deja poco margen y necesita tráfico constante. Un uno a uno deja buen margen, pero se acaba cuando se acaba tu agenda. El grupo cobra por un cambio, no por horas. La rentabilidad final depende de tu nicho y tu oferta, no del tipo de negocio.
Yo no elegiría uno. Los ordenaría. Un producto de entrada barato para que un desconocido te pruebe, y un programa con acompañamiento para quien quiere el resultado completo. Esa escalera la tienes explicada en low ticket y high ticket: no son precios, son filtros.
¿Cómo cambia la venta con el mismo conocimiento?
Te pongo un ejemplo hipotético (no es un cliente nuestro). Imagina una fisioterapeuta que sabe ayudar a gente que trabaja sentada a dejar de tener dolor de espalda.
Versión A, la de la lista. Sacaría un ebook: «Ejercicios para la espalda». Una colección de ejercicios con fotos. Se parecería a lo que cualquiera encuentra gratis en vídeo. Quien lo viera no sabría por qué es mejor que lo gratis, así que solo lo compraría si fuera muy barato. Y quien lo comprase lo dejaría pronto, porque nadie le diría si lo está haciendo bien.
Versión B, la que yo montaría. La misma fisioterapeuta, con el mismo conocimiento:
- Promesa: «Aprende a cuidar tu espalda durante la jornada, aunque trabajes sentado todo el día, con alguien que revisa cómo haces los ejercicios». Sería un cambio que el cliente notaría en su día a día.
- Para quién: personas que trabajan muchas horas delante de un ordenador. Se reconocerían al leerlo.
- Formato: un programa en grupo de varias semanas. Una llamada común a la semana para corregir postura y ejercicios, y una comunidad para las dudas.
- Entrada: la guía de ejercicios seguiría existiendo, pero como producto de entrada barato, no como negocio entero.
- Validación: antes de grabar nada, vendería las primeras plazas y daría el programa en directo a ese primer grupo.
El conocimiento es el mismo. Lo que cambia es qué promete, a quién y cómo acompaña al cliente. La versión B no parecería una más, y la fisioterapeuta no multiplicaría sus horas con cada alumno.
Ese último paso, vender antes de producir, es el que te ahorra producir algo que nadie compra. El método completo lo cuento en cómo crear un infoproducto sin grabar lo que nadie comprará.

Preguntas frecuentes
¿Qué 10 cosas puedo vender por internet?
Diez formatos habituales, agrupados por lo que entregan. Información: ebooks, guías, plantillas, audios y cursos grabados. Corrección: programas en grupo, mentorías y talleres en directo. Continuidad: comunidades y membresías. Cualquiera sirve si resuelve un problema que duele. No empieces por la lista de formatos. Empieza por el cambio que sabes provocar en alguien y elige el formato que mejor lo entrega.
¿Qué es lo que más rápido se vende?
Lo que promete un cambio urgente a alguien que ya sabe que lo necesita. Si quien te lee piensa «esto es justo lo mío», el precio deja de ser lo primero que mira. Si tiene que pensarlo, compara, y entonces gana el precio.
¿Los infoproductos con IA se venden más?
La IA no hace que un infoproducto se venda más; hace que cueste menos producirlo. Si la promesa es floja o tu oferta parece una más, venderás igual de poco, solo que antes. Dónde te ayuda de verdad lo explico en cómo vender infoproductos con IA.
¿Qué hago esta semana con mi infoproducto?
No hace falta que cambies de formato mañana. Haz esto, en este orden:
- Hoy, reescribe tu promesa en una frase que empiece por el cambio: «Termina…», «Consigue…», «Deja de…». Si empieza por el número de módulos, vuelve a empezar.
- Mañana, pon tu oferta al lado de otras tres de tu tema y marca qué tiene la tuya que no tengan ellas. Si no encuentras nada, ese es tu trabajo de la semana.
- Después, decide el formato con una sola pregunta: ¿mi cliente se atasca si nadie le corrige? Si la respuesta es sí, monta una llamada en grupo a la semana.
- Al final de la semana, enseña tu oferta a unas pocas personas que tengan el problema y pídeles que paguen una plaza. Lo que respondan vale más que cualquier lista.
Tu siguiente paso
Si ya tienes un infoproducto y no se mueve, puede que el atasco no esté en el formato, sino en la promesa, en cómo te distingues o en quién llega a tu página. El diagnóstico te lo enseña en 16 preguntas y 4 minutos; al terminar ves tu cuello de botella y los 3 movimientos para desatascarlo.
16 preguntas · 4 minutos
Hacer mi diagnóstico →Quédate con algo: no se vende un formato, se vende un cambio que no se parece a ningún otro.