Un solo carrete de película dorado sobre una mesa negra junto a una pila de carretes vacíos, metáfora de cómo crear un curso online empezando por el primer módulo

Cómo crear un curso online módulo a módulo

October 09, 2026

En 30 segundos

Para crear un curso online, prodúcelo módulo a módulo: escribe el esqueleto, abre plazas con un calendario de entrega y graba el módulo 1 para el primer día. El resto lo subes por semanas, ordenado por las preguntas reales de tus primeros alumnos.

  1. Escribe el esqueleto: la promesa y una línea por módulo.
  2. Vende con el esqueleto y la fecha en que se abre cada módulo.
  3. Graba el módulo 1 para el primer día de entrega, con el móvil y un buen micro.
  4. Sube el resto en goteo, ordenado por lo que preguntan tus alumnos.
  5. Acompaña uno a uno al principio; cuando despeguen, en grupo.

¿Cuántos vídeos llevas grabados de un curso que todavía no te ha comprado nadie?

Si la respuesta es «muchos», tiene explicación. Las guías que vas a encontrar te proponen el mismo orden: elige el tema, haz el temario, escribe los guiones, graba, súbelo a una plataforma y, al final, promociónalo. Vender es el último paso. Para cuando llegas a él, llevas semanas grabando a ciegas.

Yo lo hago al revés. Hemos ayudado a más de 50 infoproductores a salir del caos operativo. Para producir el curso, recomiendo lo mismo que hago yo. No grabes el curso entero. Vende el esqueleto, graba el primer módulo y deja que tus alumnos te digan cuál va después.

¿Cómo puedo crear mi propio curso online?

No mezcles validar con grabar. Primero compruebas que alguien paga; después produces.

Lo primero, elegir el problema y comprobar que alguien paga por resolverlo, lo cuento en cómo crear un infoproducto sin grabar lo que nadie comprará. Este artículo empieza donde termina ese: ya sabes qué vas a enseñar y a quién. Ahora toca fabricarlo.

Y fabricarlo no es encerrarte una semana a grabarlo todo. Es montar la versión mínima que cumple la promesa y completarla mientras tus primeros alumnos avanzan.

Vendí el programa y subí el módulo 1

Cuando empecé a vender mi programa actual, tenía clara la estructura. Lo que no tenía era la formación grabada. Empecé a vender igual y fui subiendo un módulo cada pocos días. Mientras tanto, las horas de mentoría las cubría yo.

Se lo contaba así a una clienta en una llamada:

Si yo hubiese grabado o preparado todos los módulos antes de empezar a vender, no habría hecho dinero estos meses, o lo habría hecho con otra oferta que no estaba alineada.

Jonathan Alef

Fíjate en la segunda mitad. No es solo que habría tardado más: habría grabado otro curso. El que yo imaginaba, no el que necesitaba la gente.

Esas semanas me dieron algo que un temario planificado no da: ver dónde se atascaba la gente. Con eso, cada módulo nuevo respondía a un atasco real, no a uno que yo me imaginaba.

No es la primera vez que lo hago así: con mi primera formación pasó algo parecido, y lo cuento en el artículo que te he enlazado arriba. Para la primera venta no necesitas web ni curso grabado: necesitas a alguien que quiera el resultado y una forma de cobrarle.

¿Qué necesito para crear un curso online?

Menos de lo que te han contado. Esta es la lista mínima:

  • Una promesa en una frase: para quién es y qué consigue al terminar.
  • Un esqueleto, no un temario cerrado: una línea por módulo con lo que el alumno sabrá hacer al acabarlo.
  • Una forma de cobrar: un enlace de pago, con factura y condiciones por escrito.
  • El módulo 1 grabado para el primer día de entrega. Solo ese.
  • El móvil y un buen micro. Yo lo tengo claro: una imagen normal se perdona; un audio con eco, no.
  • Un sitio para las dudas: un grupo, un canal o tus sesiones.

Lo que no necesitas para empezar: web propia, plataforma de pago, plató ni el curso completo.

Un móvil apoyado en un pequeño trípode negro y un micrófono de solapa dorado sobre una mesa oscura, junto a una ventana con luz lateral
El equipo mínimo: el móvil que ya tienes y un buen micro.

Cómo crear un curso online paso a paso

Una cámara mejor no arregla un curso grabado a ciegas. Estos son los cuatro pasos de producción.

1. El esqueleto en una hoja

Escribe la promesa arriba. Debajo, los pasos de tu método en el orden en que los aplicas, uno por línea. Cada línea es un módulo. Al lado de cada una, apunta qué sabrá hacer el alumno al terminarlo.

Si un módulo no tiene un «sabrá hacer», sobra. Si dos módulos llevan al mismo «sabrá hacer», son uno.

Esa hoja basta para explicar qué vas a entregar. El alumno no compra vídeos: compra llegar a la última línea.

2. Vende con el esqueleto y las fechas

Enseña la hoja a quien te compra. Dile qué día empieza y cuándo se abre cada módulo. Nada de «pronto»: fechas.

Esto no es improvisar. Es comprometerte por escrito con un calendario, y cumplirlo es cosa tuya.

3. Graba el módulo 1 para el primer día

Solo ese, y listo antes de la primera fecha de entrega. Para grabar, el móvil a la altura de los ojos, de cara a una ventana y con el micro de solapa puesto. Graba de una vez y no repitas por estética: repite solo si el audio falla o te equivocas en el contenido.

Cómo guionizar una lección

  • Una pregunta por vídeo. Si el vídeo responde a dos, son dos vídeos.
  • Guion en puntos, no en párrafos. Tres o cuatro ideas que miras de reojo; lo demás lo cuentas como se lo contarías a un cliente.
  • Una tarea al final. Algo concreto que el alumno haga antes del siguiente vídeo.
  • Material de apoyo solo si le ahorra trabajo: una plantilla, una lista o un ejemplo. Si no le ahorra nada, sobra.

4. Ordena el resto con las preguntas reales

Aquí es donde yo lo hago al revés. El módulo 2 no sale de tu esqueleto. Sale de lo que te preguntan tus alumnos durante el módulo 1.

Apunta cada duda tal cual llega, con sus palabras. Al final de la semana, agrúpalas. La pregunta que más se repite pide un vídeo. La que bloquea a la gente pide un módulo.

Ejemplo hipotético (no es un cliente nuestro)

Imagina una nutricionista que vendiera un curso para preparar la comida de toda la semana en una tarde. En su esqueleto, el módulo 2 sería «cómo combinar los alimentos».

Si en la primera semana sus alumnos le preguntaran una y otra vez cómo hacer la compra sin pasarse dos horas en el súper, el módulo 2 cambiaría: primero la lista de la compra, después las combinaciones.

Sus alumnos no habrían notado el cambio. Lo que sí habrían notado es un módulo 2 grabado de antemano que no respondía a su duda.

El modo goteo: un módulo por semana, y el alumno lo sabe

Un curso se puede entregar en directo, grabado entero o en goteo. Para tu primera versión, recomiendo el goteo: cada semana se desbloquea una parte y el alumno lo sabe desde el día uno.

Se lo explicaba así a un cliente en una llamada:

Modo goteo, se le llama: la semana uno te vamos a desbloquear dos técnicas (…), y eso lo que te permite es ir grabando semana a semana.

Jonathan Alef

Tú no grabas a ciegas y el alumno no recibe una videoteca imposible. Grabas semana a semana, o adelantas tres de golpe cuando tienes un buen día. Él recibe un paso, lo aplica y pasa al siguiente.

Cómo contarlo en tu página

Escríbelo tal cual: «El curso se abre por semanas. Cada lunes se desbloquea un módulo nuevo, con su tarea». Un calendario conocido te ahorra la pregunta de cuándo llega lo siguiente.

Una fila de cajones de madera oscura con tiradores de latón, uno solo abierto y con una luz dorada saliendo de su interior
En goteo, cada semana se abre un cajón. El alumno sabe cuál toca.

Uno a uno hasta que despeguen; después, grupo

Mientras el curso se completa, lo que falta grabado lo cubres tú.

En mis programas, el acompañamiento es individual al principio. Sirve para conocer el punto de partida de cada cliente y desatascarle. Lo cuento así en las llamadas:

…el acompañamiento sigue uno a uno conmigo, hasta que, digamos, despegues.

Jonathan Alef

Cuando el alumno ya avanza solo, pasa a las llamadas en grupo. El uno a uno se usa donde más rinde: al principio, cuando cada persona se atasca en un sitio distinto.

Y hay un beneficio que no se ve. Esas sesiones son tu mejor fuente de guiones. Lo que explicas tres veces en tres llamadas distintas es el siguiente vídeo que tienes que grabar.

Si tu idea es que el acompañamiento sea el producto y no un apoyo del curso, mira cómo crear un programa de coaching que se venda.

¿Cuál es la mejor plataforma para crear cursos online?

La que encaje con tu forma de vender, no la primera de un ranking. Para entregar el módulo 1 a tus primeros alumnos te basta un enlace de pago y un grupo privado. Eso sí, la venta tiene que ir en regla: condiciones de compra, política de privacidad, factura e información sobre el desistimiento. Si el acceso al contenido digital empieza de inmediato, el alumno tiene que dar su consentimiento expreso y aceptar que pierde el derecho de desistimiento. Ante la duda, consulta a tu gestor.

Cuando ya tengas alumnos, elígela con estas preguntas:

  • ¿Cobra y entrega en el mismo sitio? Si el pago va por un lado y el acceso por otro, aumentan los errores de acceso.
  • ¿Permite abrir módulos por fechas? Sin eso, el goteo lo haces a mano.
  • ¿Se conecta con tus emails? El alumno que se queda atrás tiene que recibir un aviso sin que tú lo mandes.

Nosotros juntamos la página, el pago, la entrega y los emails en una sola plataforma. Así se reducen los fallos entre el pago y el acceso.

¿Cuánto cuesta crear un curso online?

En herramientas, poco. El móvil ya lo tienes. Un micro de solapa decente es la primera compra que yo haría.

El coste real es tu tiempo. Y el tiempo más caro es el que pasas grabando lo que nadie ha pedido. Si te preguntas si todo esto compensa, lo respondo sin humo en si vender cursos online es rentable.

¿Y la IA?

Úsala para ordenar borradores. Lo que necesita el alumno te lo dice el alumno. Qué parte le das a la IA y cuál no le das nunca lo explico en cómo crear un curso online con inteligencia artificial.

Una pila alta de cintas de vídeo negras sin etiqueta cubiertas de polvo en un rincón oscuro y, delante, una sola cinta iluminada en dorado
Lo que grabas antes de vender puede acabar en un cajón.

Errores al crear tu primer curso online

  • Grabarlo entero antes de vender. Semanas de trabajo sobre lo que tú crees que necesita la gente.
  • Usar el goteo como excusa. Si prometes un módulo el lunes, el lunes está. El goteo exige más disciplina, no menos.
  • Quedarte en el uno a uno para siempre. Al principio desatasca; si no pasas al grupo, el curso depende de tu agenda.
  • Elegir plataforma antes de tener alumnos. Es la decisión que menos urge y puede comerte semanas.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo crear cursos online gratis?

Con lo que ya tienes: el móvil para grabar, un grupo privado para entregar y un enlace de pago para cobrar. Lo único que te recomiendo comprar es un micro de solapa decente.

¿Hace falta tener el curso grabado para venderlo?

No. Puedes vender con el esqueleto y un calendario de entrega por escrito, con el módulo 1 listo el día que empiezan. Lo que sí hace falta es cumplir las fechas y dejar claro qué incluye.

¿Cuánto se tarda en crear un curso online?

Puedes tener lista la primera versión sin grabar el curso entero: el esqueleto, el calendario y el módulo 1. El resto lo completas mientras tus alumnos avanzan, a ritmo de un módulo por semana.

Tu siguiente paso

Tu tarea para hoy: escribe el esqueleto en una hoja y ponle fecha a cada módulo. Producir el curso es la parte fácil. Lo difícil es saber qué vender y a quién. Si no lo tienes claro en tu caso, haz el diagnóstico: 16 preguntas, 4 minutos. Al terminar ves tu cuello de botella y los 3 movimientos para desatascarlo.

16 preguntas · 4 minutos

Hacer mi diagnóstico →

Quédate con algo: graba el módulo 1 y deja que tus alumnos te dicten el 2.

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Jonathan Alef

Ayudo a coaches, formadores e infoproductores a vender con un sistema, no con sus horas. Más de 50 infoproductores han salido del caos operativo con los sistemas que montamos en Departamento Disruptivo.

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