
Curso online con IA: qué pones tú
En 30 segundos
Para crear un curso online con inteligencia artificial, deja a la IA el trabajo mecánico: ordenar la estructura, escribir borradores de guion, transcribir y convertir tus clases en guías y ejercicios. Lo que no se delega es lo que hace que alguien termine el curso: tu criterio, tus casos y tu forma de contarlo.
- Valida la promesa y cobra a tus primeros alumnos antes de generar nada.
- Escribe un documento base con tu método, tus casos y las preguntas reales de esos alumnos.
- Pide a la IA la estructura con ese documento delante y elige entre varias opciones.
- Reescribe cada guion como se lo contarías a un amigo.
- Usa la IA para los materiales: transcripciones, resúmenes, ejercicios y plantillas.
Te hago una pregunta. ¿Cuánto tarda una IA en escribirte un curso entero? Lo que tardas en escribirle la petición. Temario, lecciones, cuestionarios y hasta la descripción para venderlo.
Ahí está el problema. Si tú lo generas así, cualquiera genera el mismo con la misma petición. Un curso que puede salir de la misma petición que el de tu competencia no vale nada, por muy bien escrito que esté.
La IA te ahorra mucho trabajo, y la uso a diario. Hemos ayudado a más de 50 infoproductores a salir del caos operativo, y en esos sistemas la IA hace una parte y la persona hace otra. Con un curso pasa igual: hay que tener claro qué parte le das y qué parte no le das nunca.
¿Se puede crear un curso online solo con IA?
Técnicamente, sí. Las herramientas que ves arriba en Google te lo prometen: describes el tema y enseguida tienes módulos, lecciones y un avatar que las lee.
Venderlo y que alguien lo termine es otra historia. Un curso generado desde cero contiene lo que ya está en internet, ordenado de forma correcta y sin nada tuyo. No tiene los errores que tú has visto, ni los atajos que has descubierto, ni la historia del alumno que se atascó justo en ese paso.
Y eso es lo que paga la gente. Tu alumno no quiere aprender por aprender; quiere llegar a un resultado y quiere llegar antes. Lo dije así en un vídeo, sin suavizarlo:
Nadie quiere aprender ya nada.
Jonathan Alef
No lo digo como queja. Lo digo como encargo. Si tu alumno no quiere aprender, tu curso tiene que acortarle el camino, no alargarlo. Y el camino corto solo lo conoce quien lo ha recorrido. La IA no lo ha recorrido. Tú sí.
Lo que hace la IA y lo que pones tú
La regla es sencilla: la IA hace el trabajo mecánico; el criterio y los casos son tuyos. Así lo reparto yo:
- Para la IA: ordenar tus notas en módulos, proponer títulos de lecciones, escribir el primer borrador de cada guion, transcribir tus vídeos, convertirlos en guías y resúmenes, crear ejercicios, cuestionarios y plantillas a partir de tu método.
- Para ti: elegir la promesa y el alumno, decidir qué entra y qué se queda fuera, contar los casos y los errores que has visto, dar tu opinión cuando choca con lo habitual y poner la voz delante de la cámara.
- Para los dos: revisar. La IA puede detectar huecos o repeticiones en el temario; tú decides si son huecos de verdad.
Fíjate en la segunda línea. Todo lo que hay ahí es lo que un competidor no puede copiar. Si quitas esa parte, te queda un curso que podría firmar cualquiera.
Haz esta prueba con cada lección: tapa tu nombre y pregúntate si podría haberla escrito otra persona del sector. Si la respuesta es sí, a esa lección le falta lo tuyo.
Antes de abrir la IA: valida con alumnos de verdad
Este es el error más caro. Como la IA lo hace rápido, la tentación es generar el curso entero primero y salir a venderlo después. Es el mismo error de siempre, solo que más rápido.
Mi orden es el contrario: primero sales al mercado, validas que a la gente le interesa lo que tienes y después creas y mejoras. Lo cuento paso a paso en cómo crear un infoproducto sin grabar lo que nadie comprará.
Con la IA, validar antes tiene una ventaja extra. Tus primeros alumnos te dan la mejor materia prima que le puedes dar a una máquina: sus preguntas reales, sus dudas en el orden en que aparecen y las palabras exactas con las que describen su problema. Un curso construido con eso suena a tu alumno. Uno construido con «hazme un curso de…» suena a todos.
Si todavía no tienes alumnos
Empieza por quien ya te pregunta. Los mensajes, los comentarios y las consultas que se repiten son tu primer temario. Apúntalos tal cual, con sus palabras, antes de pedirle nada a la IA.

El documento base: tu método en un solo sitio
La diferencia entre un curso genérico y uno tuyo empieza antes del primer prompt. Empieza en lo que le das a la IA.
Para escribir emails cada día sin quedarte en blanco, recomiendo tener un documento base con tus textos, tu marca y tu forma de hablar. Lo explicaba así en una llamada:
Lo único que tienes que hacer es copiar todo ese texto (…), lo pegas en [la IA] y le dices: dame tres ideas de email para hoy.
Jonathan Alef
Con un curso funciona igual. Antes de pedir nada, reúne en un solo documento:
- La promesa: qué consigue el alumno, en cuánto tiempo y para quién es.
- Tu método: los pasos en el orden en que tú los aplicas, aunque estén en sucio.
- Tus casos: situaciones reales que has resuelto, sin nombres, con el error y la solución.
- Las preguntas de tus alumnos: literales, sin pulir.
- Tu voz: un par de textos tuyos o la transcripción de un audio en el que expliques algo.
Mira la última parte de la cita: «dame tres ideas». No le pides la respuesta. Le pides opciones y eliges tú. Ese gesto, elegir, es donde pones el criterio.
¿Cómo crear un curso digital con IA paso a paso?
Con el documento base listo, el trabajo se divide así.
1. La estructura
Pega el documento y pide varias propuestas de temario, no una. Te pongo un ejemplo de prompt para crear un curso online:
Prompt de ejemplo
«Este documento contiene mi método, mis casos y las preguntas reales de mis primeros alumnos. Proponme tres estructuras distintas para un curso que lleve a [alumno] a [resultado]. Usa solo los pasos de mi método, en mi orden. Cada módulo debe responder al menos a una de las preguntas reales. No añadas temas que no estén en el documento.»
La última frase importa. Sin ella, la IA rellena con lo que sabe de internet y vuelves al curso genérico.
2. Los guiones
Pide un borrador por lección, con tu documento delante. Y luego reescríbelo. Este paso no se salta, y lo explico en la sección siguiente.
3. Los materiales
Aquí la IA ahorra más horas. Graba la lección con tu voz y deja que la máquina haga el resto: la transcripción, los subtítulos, una guía en PDF, un resumen de una página, un ejercicio para aplicar lo visto y una plantilla que el alumno pueda rellenar.
Hacer esto a mano lección por lección es cambiar tu tiempo por dinero en tareas que una máquina hace en un momento. Usa ese tiempo para lo que solo puedes hacer tú.
4. La revisión
Pide a la IA que lea el curso entero como si fuera tu alumno y te diga dónde se perdería. Después decides tú qué cambia. La IA señala; tú corriges.
La IA te hace el guion; delante de la cámara tienes que ser tú
Un guion de IA se reconoce enseguida. Frases redondas, transiciones perfectas y ninguna palabra que diga quién eres. Grabado tal cual, suena a alguien leyendo. Y el alumno lo nota.
Se lo dije así a un cliente que me enseñó un guion que le había preparado la IA:
Esto está genial y te va a ahorrar (…) preparar el guion, pero tú ahora te sientas y haces el guion tuyo: ¿cómo le dirías tú esto a tu amiga?
Jonathan Alef
La prueba es esa: lee el borrador en voz alta y pregúntate si se lo dirías así a un amigo en un bar. Si no, cámbialo. Mete el ejemplo que siempre pones, el error que ves una y otra vez, la frase que repites en tus sesiones.
Te pongo un ejemplo hipotético. Supón que fueras fisioterapeuta y quisieras crear un curso para corredores con molestias de rodilla. El borrador de la IA diría algo como «es fundamental realizar un calentamiento adecuado». Tu versión diría lo que ves en consulta: qué hace mal el corredor justo antes de salir y qué le dirías tú para corregirlo en dos minutos. La primera frase la ha escrito internet. La segunda solo la puedes escribir tú.

¿Cuál es la mejor IA para crear cursos?
Es la primera pregunta que te sale en Google y la que menos importa. No te voy a dar una lista, porque cambia cada pocos meses y porque la herramienta no decide si tu curso se vende.
Para elegir, me fijaría en tres cosas:
- ¿Puedo darle mi documento entero? Si solo admite «describe tu curso en una frase», te va a devolver un curso genérico.
- ¿Puedo editar todo lo que genera? Estructura, textos y materiales. Si no puedes reescribir, no es tu curso.
- ¿Encaja con el sitio donde vendes y entregas? Lo que generes tiene que acabar en tu página, tu cobro y tu acceso sin pasarlo a mano.
Para la mayor parte del trabajo te basta un asistente de IA de texto, tu móvil y un buen micrófono. Los generadores de cursos con avatares están pensados sobre todo para formación de empresa. Para vender tu conocimiento, la cara y la voz que la gente quiere son las tuyas.
Por qué un curso que suena a plantilla no se termina
Un curso que nadie termina no da resultados. Sin resultados no hay recomendaciones, ni casos de éxito, ni segunda venta. Y cada venta te obliga a empezar de cero.
Un curso suena a plantilla cuando podrías cambiar el nombre del autor y no pasaría nada. El alumno no lo dice así, pero lo siente: no hay nadie al otro lado. Lo deja a medias y no vuelve.
Por eso lo que se paga no es el contenido, que está en todas partes, sino el acompañamiento que corrige. Lo explico en si vender cursos online es rentable y con qué condición. La IA te libera horas de producción. Úsalas para estar más cerca de tus alumnos, no para lanzar más cursos.
Y si estás pensando en un producto barato grabado como puerta de entrada y un acompañamiento después, la IA encaja muy bien en el primero. Cómo se reparten los dos lo cuento en low ticket y high ticket: no son precios, son filtros.

Qué hacer esta semana
Si quieres empezar hoy, no abras la IA todavía. Haz esto, en este orden:
- Primero: escribe tu promesa en una frase: para quién es y qué consigue.
- Segundo: ofrécela a quien ya te pregunta e intenta cobrar las primeras plazas.
- Tercero: apunta, literales, las preguntas de esos primeros alumnos y monta tu documento base.
- Después: pega el documento en la IA, pide tres estructuras y elige una.
Si nadie paga, no has perdido nada generando un curso. Cambias la promesa y vuelves a probar.
Tres errores al crear un curso con IA
- Generar antes de vender. Que la IA lo haga rápido no cambia el orden: primero la promesa validada, después el curso.
- Pedir el curso sin darle tu material. Sin documento base, la IA rellena con lo que ya está en internet y te devuelve el curso de cualquiera.
- Grabar el guion tal cual. Si no lo reescribes con tu voz y tus casos, el alumno nota que no hay nadie al otro lado.
Un curso, por bueno que sea, tampoco se vende solo. Necesita un camino que lleve a gente nueva hasta él cada día; lo explico en cómo hacer un embudo de ventas para infoproductos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo crear mi propio curso online?
Elige un problema concreto que ya sabes resolver, véndelo a tus primeros alumnos antes de grabarlo y crea la versión mínima con sus preguntas reales. La IA te ayuda a ordenar, escribir borradores y preparar materiales, pero el método y los casos tienen que ser tuyos.
¿Cómo puedo crear cursos gratis con IA?
Con un asistente de IA de texto en su versión gratuita, tu móvil y un micrófono decente puedes crear la estructura, los guiones y los materiales. El coste real no está en las herramientas, sino en tu tiempo y en crear algo que nadie ha pedido. Por eso validar antes es la forma más barata de hacerlo.
¿Puedo vender un curso hecho con IA?
Sí, si el contenido es tuyo y lo has revisado. La IA es una ayuda para producir, no el autor. Revisa cada dato y cada recomendación, porque si algo está mal, quien responde ante tu alumno eres tú. Y si usas casos o transcripciones de alumnos, quita nombres y cualquier dato que permita reconocerlos.
¿Cuánto se tarda en crear un curso online con IA?
Mucho menos que a mano, sobre todo en materiales y transcripciones. Lo que no se acorta es pensar tu promesa, validarla y reescribir los guiones con tu voz. Esa parte es la que lo hace distinto.
Tu siguiente paso
La IA te puede dar un curso en un momento, pero no te dice si es el curso que te conviene crear ni por dónde empezar. Si quieres saberlo en tu caso, haz el diagnóstico: 16 preguntas, 4 minutos. Al terminar ves tu cuello de botella y los 3 movimientos para desatascarlo.
16 preguntas · 4 minutos
Hacer mi diagnóstico →Quédate con algo: deja que la IA escriba el curso, pero que lo que enseña sea tuyo.